Fibra Óptica

Detecta fugas, deformaciones e intrusiones a través de un sistema de monitoreo permanentemente que informa en tiempo real el estado del sistema, todo esto a través de la instalación de fibra óptica.

Este tipo de monitoreo es adecuado para detectar fugas, deformaciones e intrusiones en sistemas de gran longitud, esto se logra con controladores especializados los cuales pueden transformar un cable estándar de comunicaciones en un elemento sensible a cambios de temperatura, deformación y eventos acústicos. Un controlador tiene la capacidad de analizar decenas de kilómetros por canal, haciendo posible lanzar un canal aguas abajo y otro canal aguas arriba, que al instalar el equipo en una ubicación intermedia pueda alcanzar su máxima distancia.

El monitoreo de temperatura, es el método más común para detección de fugas de agua o gas, este equipo puede detectar cambios de temperatura con una precisión de 0.01 C, en donde, cuando el fluído tocala fibra, este generará un cambio puntual de temperatura que es fácilmente reconocible y alertará inmediatamente indicando la ubicación con una precisión de 1 metro y permitiendo monitoreo permanente.